

Admiro esa capacidad de soñar y desear, pero más aun la que te lleva a cumplir cada uno de tus sueños. Como la historia de una mujer llamada Mary que con su coraje, bravía, determinación y sed vivir, deseó conocer el mundo.
Siempre soñó con navegar a través de los mares más distantes y ver realidades que en su pequeño pueblo natal nunca podría lograr. Sentenciada a muerte, cautiva y pagando por su delito, recorrió el mundo a través de sus océanos, sedienta de vida y gran coraje le llevaron a vivir situaciones que jamás hubiera podido imaginar, situaciones que cambiaron completamente su percepción y abrieron su mente.
Ella logró ver el mundo, y entender lo agradecidos que debemos ser por cada segundo de nuestras vidas. Valorar incluso aquellas pequeñas cosas que llenan nuestros días, y valorar a aquellas personas que son realmente importantes y nunca fallaran: la familia.
Al final de su viaje, luego de mil alegrías, amarguras, sorpresas y decisiones, luego de buscar en mil rincones del mundo encontró el gran secreto: esta vida esta bella y corta a la vez que no se puede desperdiciar en complicaciones y tristezas. Vivir la vida es la mas grande aventura a la que puedes osar, pero viviéndola valientemente, luchando por lo mejor y no cayendo en inconformismos. Si miramos a nuestro lado encontraremos el motivo de nuestra existencia, sin necesidad de mil aventuras. Así es como en el final se su viaje, Mary pudo ver que es en ese momento en comienza su vida, cuando descubre ese secreto a voces que muchos hemos ignorado y algunos tenemos la suerte de considerarlo.
