Llueve profunda tristeza en mi alma
se me oscurece el corazón y el pensamiento
por la necia costumbre de vivir de tu recuerdo
que me envuelve entre su bruma y
me besa, inevitablemente todo el tiempo.
Hoy
Sé que fui una triste pesadilla
queriendo convertirse en sueño,
tu amor era sólo un espejismo
inalcanzable siempre.
Hoy
Tu amor que me hizo levantarme de la nada
me mira desde su puerta dorada,
como un ídolo de piedra
y no me dice nada.
Dejaste que te besara como se besa un sueño.
Con un beso que quedó preso en el tiempo
y no se termina nunca.
Hoy
Mis ilusiones rotas por el soplo fatal del olvido
arañan mi corazón polvoriento,
con el eco fugaz de lo que fue mi frágil sueño
que me hizo imaginar un final diferente para mi cuento.
Hoy
Que se escapa de mis manos
el perfume azul
de tu recuerdo.

