viernes, mayo 12, 2006

HOY

Hoy
Llueve profunda tristeza en mi alma
se me oscurece el corazón y el pensamiento
por la necia costumbre de vivir de tu recuerdo
que me envuelve entre su bruma y
me besa, inevitablemente todo el tiempo.

Hoy
Sé que fui una triste pesadilla
queriendo convertirse en sueño,
tu amor era sólo un espejismo
inalcanzable siempre.

Hoy
Tu amor que me hizo levantarme de la nada
me mira desde su puerta dorada,
como un ídolo de piedra
y no me dice nada.
Dejaste que te besara como se besa un sueño.
Con un beso que quedó preso en el tiempo
y no se termina nunca.

Hoy
Mis ilusiones rotas por el soplo fatal del olvido
arañan mi corazón polvoriento,
con el eco fugaz de lo que fue mi frágil sueño
que me hizo imaginar un final diferente para mi cuento.

Hoy
Que se escapa de mis manos
el perfume azul
de tu recuerdo.




jueves, mayo 11, 2006

A lo lejos..




El me quiso, a veces yo también lo quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Pensar que no lo tengo. Sentir que lo he perdido.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarlo.

La noche está estrellada y el no está conmigo.
Eso es todo.


A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberlo perdido.

De otra. Será de otra. Como antes de mis besos.
Su voz, sus ojos infinitos.

Ya no lo quiero, es cierto, pero tal vez lo quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.


(Gracias a mi admirado P. Neruda)


La vida continúa, es cierto...
Sin embargo, mirando hacia atras, que tan real pudo haber sido?
Ya no me importa saberlo, prefiero pensar que fue solo fue un sueño, un bello sueño.
A veces es mejor mirarse desde lejos.
La vida continúa y seguiré soñando, esta vez sin ti, aquel maravilloso sueño...

viernes, mayo 05, 2006

No me hieras.. No me temas...



A veces te hundes, caes
en tu agujero de silencio,
en tu abismo de cólera orgulloso,
y apenas puedes
volver, aún con jirones
de lo que hallaste en la profundidad de tu existencia.

Amor mío, qué encuentras en tu pozo cerrado?
Algas, ciénagas, rocas?
Qué ves con ojos ciegos, rencoroso y herido?

Mi vida, no hallarás
en el pozo en que caes
lo que yo guardo para ti en la altura:
un ramo de jazmines con rocío
un beso más profundo que tu abismo.

No me temas, no caigas
en tu rencor de nuevo.
Sacude la palabra mía que vino a herirte
y déjala que vuele por la ventana abierta.

No soy un pastor dulce
como en los cuentos de hadas,
sino un buen leñador que comparte contigo
tierra, viento y espinas de los montes.
Tú, sonríeme, ayúdame a ser buena.
No te hieras en mí, que será inútil,
no me hieras a mí porque te hieres.