lunes, octubre 30, 2006

Mis pies cansados



No me avergüences más con tus ojos, que no he venido a mendigar de ti. Sólo me paré un instante al final de tu patio, al otro lado de los rosales de tu jardín. ¡No me avergüences más con tus ojos!No cogí una rosa, ni arranqué una fruta de tu jardín. Me eché, humilde, a la sombra del camino, que no se niega al caminante. Pero no toqué una rosa.

Mis pies estaban cansados y la lluvia me calaba. Gemía el viento entre las ramas dobladas de los árboles y las nubes corrían por el cielo, como huyendo de una derrota... Mis pies estaban cansados...No sé que pensaste de mí, ni a quien esperabas a la puerta. El relámpago te deslumbraba los ojos vigilantes. ¿Cómo iba a saber yo que tu me veías allí en la oscuridad?

El día muere. Ha dejado un momento de llover. Me voy. Ahí te dejo la hierba en que me senté y la sombra del árbol grande de tu jardín, que me amparó. Cierra tu puerta, que oscurece. Yo sigo mi camino...El día se ha muerto.

Sé que si llegas a leer ésto que encontré por ahí, sabrás que son para ti. Son el resumen de mi dolor...

viernes, octubre 20, 2006

¡Vida, Estamos en Paz!



Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales coseché siempre rosas.



... Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos
en paz!



Espero algun dia sea la misma VIDA quien me de la oportunidad de poder clamar este poema, asi como estoy segura de que tu sí lo hiciste, y por ello estaré por siempre orgullosa de ti...

viernes, octubre 13, 2006

Caricia Perdida



Se me va de los dedos la caricia sin causa,

se me va de los dedos... En el viento, al rodar,

la caricia que vaga sin destino ni objeto,

la caricia perdida, ¿quién la recogerá?


Pude amar esta noche con piedad infinita,

pude amar al primero que acertara a llegar.

Nadie llega. Están solos los floridos senderos.

La caricia perdida, rodará... rodará...


Si en el viento te llaman esta noche, viajero,

si estremece las ramas un dulce suspirar,

si te oprime los dedos una mano pequeña

que te toma y te deja, que te logra y se va.


Si no ves esa mano, ni la boca que besa,

si es el aire quien teje la ilusión de llamar,

oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos,

en el viento fundida, ¿me reconocerás?

(Languidez)

Alfonsina Storni

domingo, octubre 01, 2006

Confieso Que He Vivido















Más allá de lo malo o de lo bueno
Más allá del deseo o de un te quiero
Confieso he vivido
he tocado el cielo y lo prohibido

He jugado al amor y al desamor
He besado otros labios sin contradicción
Puedo ver el desvelo en mi mirada
Cuando no hubo consuelo a mis lágrimas

Saco la voz que duerme en mi corazón
Y no pido perdón por lo vivido
Tal vez el tiempo me regale una flor
Sólo yo sabré que aromas me dejó y que se llevó

Secreta intimidad que llevo dentro
Susurrando a mi oído su lamento
Y aunque quiero gritar en el silencio
He aprendido a guardar mis sentimientos



Muchos de mis recuerdos desdibujan al evocarlos, me entregan una galería de fantasmas sacudidos por el fuego y la sombra de su época.