Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales coseché siempre rosas.
... Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
Espero algun dia sea la misma VIDA quien me de la oportunidad de poder clamar este poema, asi como estoy segura de que tu sí lo hiciste, y por ello estaré por siempre orgullosa de ti...


3 comentarios:
" Deshojando la vida, momentos perpetuos y caminos compartidos, dichas, penas y gloria..y en el alma el sosiego de lo aprendido...
Me encantan tus pasiones, tus sin numero de sensaciones, estamos en un viaje circular, tal vez algun dia volvamos al mismo temporal "
Un fraterno abrazo..
Me encanta conocer los mundos de mis conocidos. Me encanta saber que la vida y tu se llevan muy bien. Si tienes su teléfono, trata de avisarme. La vida ultimamente, no me ha querido hablar...
Que buen blog. Sigue escribiendo, pero sobretodo sigue viajando.
Muchas gracias por su visita amigos. Es una agrado poder compartir algo de mi mundo y descubrir algo de los suyos...
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